CAPITULO V – LA FRONTERA (ALFREDO DE SANJUAN)

12825569_10153493785598014_1026309045_nA la mañana siguiente, la inestabilidad política se hizo presente, el Presidente anunció su decisión de renunciar “en beneficio de los altos intereses de la Nación”, pues a pesar de negar la autenticidad de los videos y que todo había sido un complot tramado desde la oposición consideró “que era lo mejor a fin de no seguir despertando más sospechas y crear inestabilidad e ingobernabilidad, que pudieran acarrear consecuencias de mayor envergadura”, en fin una serie de mentiras al puro estilo político.

 

Enseguida, salió del país y el Congreso nombró al Presidente sustituto, el que en términos constitucionales debía concluir con el período presidencial, mismo que salió de las filas de la oposición, quien en su discurso de toma de posesión y en el mismo tono demagógico, aseguró que se aplicaría “todo el rigor de la Ley” a los involucrados que para ese entonces ya habían sido detenidos el candidato presidencial del partido en el poder y toda una serie de personajes que habían formado parte en los ilícitos.

 

Lázaro y Emanuel, habían pasado la noche en el departamento del primero, Emanuel lo convenció de no tratar de escapar, no sin antes haber realizado un gran esfuerzo para ello, sabía que las cosas no podían cambiarse y con un intento de evasión solo empeoraría todo, por lo que esperaron pacientemente a los miembros de la policía federal.

 

Así que casi para el mediodía, se escucharon en el pasillo voces y fuertes pisadas de una gran cantidad de individuos, a Lázaro le daba vuelcos el corazón, los que de manera por demás agresiva tocaron la puerta; Emanuel sereno y con pasmosa tranquilidad se dirigió a ésta para abrir.

 

En cuanto abrió la puerta, un gran número de policías, armados hasta los dientes, penetraron violentamente en el departamento de Lázaro y el que los comandaba con voz ronca, gritó:

 

  • ¿Usted es el Licenciado Lázaro Ordóñez?

 

  • No, él no es, soy yo – se interpuso Lázaro entre el policía y Emanuel-

 

  • Tenemos una orden de aprehensión en su contra por ser presunto responsable del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

 

  • ¿Me permite verla? – interrumpió Emanuel- yo soy el abogado del Licenciado.

 

  • Aquí tiene – repeló el comandante- como podrá ver es legal y el Licenciado Ordóñez nos tiene que acompañar a la Agencia del Ministerio Público Federal.

 

  • Está bien – dijo Emanuel- solo tome en cuenta que de ninguna forma hubo resistencia por parte de mi cliente – observando que dos policías ya lo habían sujetado violentamente de los brazos, prestos ya a colocarle las esposas- por lo que le pido que el trato hacia el Licenciado, sea decoroso, creo que no son necesarias la esposas y mucho menos que los señores le traten de forma agresiva.

 

  • De acuerdo- dijo el comandante, un poco extrañado ante la serenidad con la que se manejaba Emanuel, quien con su mirada, fija en él, lo incomodaba- suéltenlo, haga el favor de acompañarnos Licenciado.

 

  • Por supuesto que el Licenciado y yo iremos con ustedes, – se interpuso con serenidad Emanuel, previendo que Lázaro pudiera estallar en ira- vamos Lázaro – le dijo tomándolo suavemente del brazo y acompañados de cerca por el comandante salieron.

 

Como es clásico en estos casos, fueron introducidos en una camioneta blindada con cristales polarizados y posteriormente conducidos a las oficinas centrales de la Procuraduría General de la República, específicamente a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), en donde ya los esperaba el Licenciado Díaz, Director de la misma.

 

Lázaro y Emanuel, fueron llevados a un cuarto de interrogatorios que contaba con los últimos adelantos tecnológicos, paredes acústicas, cámaras en las cuatro esquinas, el famoso espejo falso, micrófonos, grabadoras de audio y video y otras cosas por el estilo.

 

Solo tenía una mesa y cuatro sillas, Lázaro y Emanuel, sentados ya, solo cruzaron miradas:

 

  • Bien Emanuel, pues ya estamos aquí, estás presenciando el fin del Licenciado Ordóñez.

 

  • Lázaro, antes que nada déjame advertirte que todo lo que hablemos y hagamos está siendo grabado, por lo que deberás ser cuidadoso en todo lo que digas, porque por lo que yo te voy decir, no debemos preocuparnos, pues dudo que quien lo oiga lo llegue comprender- dijo Emanuel bajando intencionalmente de su voz, casi susurrando-.

 

Lo que tú llamas tu fin, es solo el principio, estás a punto de morir, no lo tomes literal, estás a punto de morir para la vida, dejarás de ser su esclavo, estás por cruzar la frontera hacia el mundo de los despiertos, de los vivos, aunque en el exterior las cosas no anden nada bien en apariencia, en tu interior está encendiéndose tu llama interior.

 

  • Créeme Emanuel que tal es mi estado que ahora ya no me molesta todo lo que me dices, es más, es como si algo en mí retumbara, me cimbrara, pero no sé lo que es.

 

  • Eso eres TÚ, no Lázaro.

 

  • Emanuel, me siento mal, necesito…

 

  • Si, lo sé, no lo digas aquí, lo sé, pero deberás hacer un gran esfuerzo por sacarlo de tu cuerpo, es posible.

 

  • Pero es que si no la tengo…

 

  • Obsérvate, siente tu cuerpo, la necesidad ahí está, pero disminuirá conforme lo vayas haciendo.

 

  • Es cierto, ha disminuido, pero sigue ahí…y lo más curioso, a pesar de todo empiezo a sentir paz.

 

  • Eso es lo correcto, escucha lo que te voy a decir y trata de descifrarlo, de comprenderlo, cuando lo logres, te sentirás mucho mejor, ajeno a todo esto, SERÁS TÚ, TE HABRÁS RECORDADO A TÍ MISMO.

 

Es preciso no deber a nadie más que a ti mismo en el descubrimiento del camino, aunque debamos ser dirigidos por otro.

 

Curvado para ser intacto, recto para ser partido, destruido para ser colmado, invisible para ser visto, oculto para ser nuevo, silencioso para ser escuchado, un poco de favor conserva, muchos favores pierden.

 

El hombre que ha llegado al UNO, que ha despertado, reúne todo en un solo conjunto y es modelo de los demás hombres. No se ve pero brilla. No se agita pero trabaja. No se apresura pero obtiene frutos. Conoce el camino y lo enseña a los ignorantes. Sabe pero no habla. Comprende la raíz de su esencia y la nutre. Impasible y por ello poderoso. Prudente pero inocente. Osado pero no valiente. Humilde pero silencioso. Callado pero elocuente. Rígido pero flexible. Humano pero no de éste mundo.

 

Todo lo que te acabo de decir, aunque te resulte paradójico en un principio, es totalmente posible, si tu enfoque de observación da un giro de ciento ochenta grados y se dirige a tu interior.

 

Ahora tienes lo que sembraste, pues como es la semilla es el fruto.

 

Debes comenzar de cero, despertar para morir y luego renacer a un mundo por completo nuevo, el mundo real, el mundo interior, pues más vale morir haciendo esfuerzos para despertar, que vivir en el sueño, antes muerto que perder la VIDA, la vida que te proporcionará saber que eres y para que estás, solo este tipo de esfuerzos son útiles.

 

Un efecto no puede persistir activamente, si cesa la causa que lo produce.

 

  • Emanuel, me siento horrorizado, me aborrezco a mi mismo.

 

  • Lo sé Lázaro, lo sé, – dijo Emanuel bajando su voz al máximo- estuviste atrapado en el lado oscuro de ti mismo, en lo barrios más bajos de tu psicología, NO ERAS TÚ.

 

  • Me perdí en el mundo, en lo material, caí en lo más bajo, estoy desecho.

 

  • No es la mejora material, laboral o social la que te perdió, eso es correcto si los propósitos son los correctos, no, no fue eso, sino tu actitud hacia los eventos de la vida, tu falso sentimiento de culpabilidad, tu falsa concepción hacia los logros obtenidos, siempre te identificaste con ellos y te olvidaste por completo de lo más importante que siempre debió haber existido, TÚ MISMO, LO QUE ERES Y PARA LO QUE ESTÁS.

 

Cualquier tipo de bien o de congratulación obtenido con base en tus actos mundanos, lleva consigo indefectiblemente una materialidad, eso es algo que no admite discusión alguna, una de las pocas verdades objetivas que he encontrado hasta el momento es esa, pero como te dije, no es tener o no tener cual cosa, la actitud que tomes hacia ello es lo peor, es la que te pone, ya sea en el camino de ascenso o descenso en la infinita cuerda de la evolución, misma de la que estamos colgados, del lado de la luz o del lado oscuro, del Bien o del Mal, de la que colgamos queramos o no queramos, por el simple pero maravilloso hecho de haber nacido, en nosotros queda la elección, en la cual solo tenemos dos opciones, la de subir o la de bajar por esa cuerda.

 

Somos necios, ciegos y sordos, nos negamos a percatarnos que por el simple hecho de despertar a un nuevo día, se lleva a cabo en nosotros algo milagroso, pues por ese sencillo evento, nos damos cuenta que EXISTIMOS, SOMOS Y FORMAMOS PARTE DE LA CREACIÓN, brindándosenos con ello la oportunidad de seguir en el camino de nuestra evolución.

 

Ahora la vida, si es que lo comprendes, simplemente te ha puesto una prueba más, una prueba en la que deberás si así lo deseas sinceramente, reencontrarte contigo mismo y por más dolorosa que haya resultado la caída, volver al camino.

 

Espero que comprendas que TÚ y no Lázaro, vales si es que pudiera ser valuado, pues eres invaluable, más que cualquier trabajo, que cualquier persona, que cualquier ingreso, que cualquier pareja, que cualquier cosa mundana, eres un Espíritu y como tal la expresión manifiesta de la inteligencia de Dios sobre la tierra, ¿Crees que el Espíritu “se encuentre desecho”?, comprender que actuar en función de tu significado de vida, trae como consecuencia que lo demás venga por añadidura.

 

Lo único que debe importarte eres TÚ, recuerda tu origen, lo que eres, donde estás y para lo que estás y tu trabajo interior, lo demás no importa, esto no quiere decir que en el mundo no hagas lo que tienes que hacer, debes hacerlo, debemos seguir ciertas reglas del juego, juega tu papel en este gran teatro.

 

No pierdas de vista tu significado, pues una actitud incorrecta ante una circunstancia de la vida, sea cual sea, trae como consecuencia otra y otra en una cadena interminable, en todos los ámbitos de tu vida, que solo te hunden más en el sueño, en el letargo de muerte, no expreses ya tus emociones negativas, evítalas, pues si lo sigues haciendo éstas serán mayores cada día.

 

Aquí cabe citar, lo que alguna vez dijo Jesús: “Quien no está conmigo, en contra de mí de está” o aquella en la que expresó “No se puede servir a dos Amos, a Dios y a Mammón”.

 

Ahora deberás trabajar intensamente en tu interior, darte cuenta que cada minuto es precioso y no vale la pena desperdiciarlo, no debes perder de vista tu meta y ser ahora sí, observador de cada paso que das y del pasado, pues pasado es, los errores cometidos ya no pueden ser corregidos, por lo que solo deberás ocuparte de tu presente, aprovecharlo al máximo, afrontar lo que venga con paz y con serenidad.

 

Recomienzas ahora a conocerte a ti mismo y estás horrorizado, eso es señal del despertar, pues conocerse a sí mismo, implica necesariamente darte cuenta que no posees nada, que todo lo que considerabas tuyo, tus ideas, tus pensamientos, tus convicciones, tus hábitos, aun tus defectos y tus vicios, nada de esto te pertenece, todo ha sido copiado, grabado de cualquier parte, has sentido tu nulidad, tu impotencia, el secreto está en que si eres constante en el trabajo interior, verás lo que eres en realidad y estarás en posibilidad de despertar, después de despertar estarás ya preparada y tendrás valor para morir, es decir renunciar definitivamente y por completo a todos esos aspectos son por completo inútiles para tu crecimiento interior, pero hay que morir de golpe y para siempre y entonces, solo entonces podrás nacer, resurgir de entre las cenizas como el Ave Fénix, SER UN HOMBRE NUEVO, UN VERDADERO HOMBRE.

 

El Director de la AFI, entró al cuarto acompañado de otros dos agentes, dirigiéndose a Lázaro  y a Emanuel les dijo:

 

  • Vaya, vaya Licenciado Jiménez, aparte de ser un abogado reconocido en el ámbito judicial y aunque no alcance a oír casi nada de lo que le dijo al Licenciado Ordóñez, resulta que es filosofo.

 

  • Nada de eso Licenciado Díaz – contestó Emanuel – nada de eso, esto no es filosofía, es un estilo de vida, pero no discutiré eso con usted, por desgracia –dijo sereno pero con firmeza- esto sería desperdiciar mi tiempo con alguien, que por lo menos en esta vida, sería incapaz de comprender, mucho menos con la vida que lleva y con la falsa concepción que de usted mismo tiene, la verdad no puede pasearse desnuda por la calle, es indispensable vestirla para poder ser soportada.

 

  • ¿Qué? – dijo molesto el Director de la AFI- ¿Insinúa acaso que soy un estúpido?

 

  • Usted lo ha dicho, no yo.

 

  • Mire, es una verdadera lástima que el único involucrado sea el Licenciado Ordóñez, porque sino…

 

  • Si, si, lo sé le daría mucho gusto refundirme.

 

  • No se confíe Licenciado, no se confíe, lo investigaremos y lo mantendremos bajo estricta vigilancia.

 

  • Haga lo que mejor le parezca, aunque yo le recomendaría que se vigilara a si mismo.

 

  • Como sea, vamos al grano, hablemos con su cliente.

 

  • Antes que nada ¿De que se le acusa? –inquirió hábilmente Emanuel-

 

  • Ya lo saben los dos, por el momento de operaciones con recursos de procedencia ilícita, pues no sabemos cuales otros se puedan acumular derivado de las diversas líneas de investigación que se están siguiendo, por lo que debemos tomarle su declaración preparatoria.

 

  • Está bien Sr. Director – le dijo Emanuel sereno- solo me gustaría pedirle un gran favor.

 

  • Hable- dijo secamente el Director-

 

  • Quisiera que me permitiera el expediente y unos minutos más con mi cliente, para charlar a solas con él, pero que apaguen las cámaras y los micrófonos que tienen instalados, es posible que podamos negociar algún trato –le dijo Emanuel, mientras Lázaro que escuchaba, ya no tenía ánimo de protesta alguno -.

 

  • No sé…necesito consultarle al Sr. Procurador.

 

  • Hágalo por favor, – le dijo Emanuel, dirigiéndole una mirada muy especial y sin quitarle la vista de encima al Director de la AFI-

 

  • Está bien, esperen un momento- dijo el funcionario, mientras salía del cuarto, tomando su celular-.

 

Después de diez minutos en los que Emanuel y Lázaro, permanecieron callados dentro de la habitación, entró de nuevo el funcionario:

 

  • Muy bien Licenciado, se ve que usted es bien conocido en el medio, el Sr. Procurador me dio la instrucción de darles diez minutos en los términos que me solicitó, siendo muy claro en que fuera como usted me lo pidió, así es que corre su tiempo…los volveré a ver después.

 

  • Gracias Licenciado – le dijo Emanuel, haciendo un ademán de cortesía con la mano derecha, mientras con la izquierda, le daba un apretón a la mano derecha de Lázaro, saliendo enseguida el máximo jefe de la policía.-

 

  • Veamos Lázaro, es necesario que me digas que fue exactamente lo que pasó, de forma breve, puesto que el delito de que te acusan no es tan grave, si lo sabemos manejar bien y si a éste no se le suman otros, por lo que dándoles toda la información que tú posees, podemos negociar con ellos, una atenuante y en el momento oportuno, la aplicación de la pena mínima.

 

Lázaro, le relató breve y conciso todo lo que había hecho, cuanto había sido el dinero que había recibido, donde se encontraba invertido, los nombres de las personas que se lo habían dado y todo lo relacionado con el hecho ilícito, estaba desmadejado, pero ya más tranquilo, pareciera que la conversación que tuvo con Emanuel previamente, le había asentado de alguna forma.

 

Además, Emanuel a sabiendas de que Lázaro no tenía escapatoria alguna, tomando en cuenta las condiciones de inestabilidad política que se habían desatado en el país y la cacería de brujas que estaba en todo su apogeo, consideró que lo mejor era cooperar con las autoridades en turno.

 

Así pues le propuso a Lázaro tratar de llegar a un arreglo con las autoridades, un acuerdo en el que dadas las circunstancias fuera lo menos lesivo posible.

 

Lázaro, solo asintió con la cabeza, su energía para discutir se había agotado.

 

Después del tiempo pactado, entró el Licenciado Díaz:

 

  • ¿Y bien Licenciado? Hemos cumplido con lo que usted nos solicitó, es tiempo de tomar la declaración del Licenciado Ordóñez.

 

  • Estoy de acuerdo Licenciado, mi cliente y yo, hemos decidido llegar a un acuerdo, en el que está dispuesto a cooperar y proporcionarles toda la información que tiene, a cambio por supuesto de una protección adecuada y de que esto sea tomado en cuenta al momento de presentar el caso ante el juez, con las atenuantes que se ameritan y de que yo esté durante el tiempo en que rinde su declaración y cuando la ratifique, dicho acuerdo lo queremos por escrito firmado por el Procurador General de la República previo a la declaración.

 

  • Me parece bien – dijo, un poco sorprendido el funcionario- , estoy de acuerdo, pero eso de que lo quieren firmado…

 

  • Creo que dada la posición en la que mi cliente se encuentra de abierta disposición para cooperar, no es mucho pedir Licenciado.

 

  • De acuerdo, déjeme hablar con el Sr. Procurador y en una hora regreso, con una respuesta afirmativa o negativa.

 

Lo que el Licenciado Díaz, no sabía era que el nuevo Procurador, era amigo de Emanuel, compañero de la Universidad, abogado que al igual que Emanuel, había ejercido siempre su profesión de forma correcta y que su nombramiento como el Abogado de la Nación, respondió a la presión que ejercieron los grupos opositores hacia el Presidente Sustituto, pues querían que las investigaciones fueran realizadas por alguien con una carrera intachable y con amplia experiencia, ante lo cual y dado lo difícil de la situación política, el Presidente tuvo que acceder, pues el Senado al recibir la propuesta de éste último no tuvo objeción alguna.

 

Otra cosa que desconocía el Licenciado Díaz, era que estaba a punto de ser cesado, pues formaba parte del grupo de colaboradores cercanos al Ex Presidente, motivo por el que también sería sometido a investigación, pues se tenía conocimiento y pruebas de la participación de éste en hechos ilícitos, por el desvío de recursos públicos a la campaña del ahora ex candidato a la presidencia del partido en el poder, lo que él por cierto creía tener bien encubierto.

 

Transcurrieron algunos minutos y durante ese lapso, Lázaro le preguntó a Emanuel por Sara:

 

  • Emanuel ¿No has sabido nada de Sara? Ya debe estar enterada. ¿Sabes? Me siento muy mal por la forma en que ocurrieron las cosas entre ella y yo y otra cosa, a pesar de todo lo que he hecho y de todo el daño que le hice, la sigo amando.

 

¿Crees tú que ella me siga amando? No la culparía si no fuera así, después de todo fui yo quien la mandó al carajo, solo espero que me pueda perdonar algún día.

 

¿Todavía la frecuentas? ¿Has hablado con ella?

 

  • Mira Lázaro, en relación con Sara, hablaré con la verdad. Sí, si he seguido viendo a Sara, tú sabes bien que somos amigos y efectivamente he hablado múltiples ocasiones con ella y por lo demás, solo puedo decirte que solo ella es la indicada para responder a tus preguntas.

 

  • ¿Crees que me quiera ver?

 

  • No lo sé, lo único que puedo hacer por el momento es contactar con ella y transmitirle tu intención de verla.

 

  • Esta bien Emanuel – dijo Lázaro- ¿Podrías hacerme ese favor?

 

  • Cuenta con ello, pero por ahora debemos fijar nuestra atención hacia como resolver de la mejor manera posible tu situación. Verás, no te voy a mentir amigo mío, tienes el agua hasta el cuello y lo más que podemos hacer intentar reducirte la pena al mínimo, pues no te vas a librar de ir a prisión, lugar en el que curiosamente podrás tener tiempo para ti y en el que, aunque te resulte paradójico, podrás encontrar la paz y la libertad.

 

  • ¿Libertad? ¿Paz? No sé de que me estás hablando.

 

  • Pronto, muy pronto amigo mío sabrás a lo que me refiero, ya no puedo decirte más, porque estamos siendo grabados y -dijo en voz baja Emanuel, casi ininteligible – existen personas a las que no les gustaría nada lo que estoy a punto de darte a conocer.

 

En ese momento, su conversación fue interrumpida abruptamente por el Licenciado Díaz.

 

  • Muy bien Licenciado, su petición ya le fue transmitida al Señor Procurador y me instruyó a que se llevara a cabo el trato en los términos que usted solicitó, por lo que el compromiso firmado por parte de él no tarda en llegar.

 

Mientras tanto, me instruyó también para que durante ese lapso se le proporcionara todo lo necesario, así como una debida alimentación tanto para su cliente como para usted.

 

  • Gracias Licenciado Díaz, mi cliente y yo, estaremos a la espera del acuerdo firmado por el Señor Procurador.

 

En ese momento el celular del Licenciado Díaz comenzó a sonar y cuando lo tomó para contestar, al ver la pantalla del mismo, su rostro palideció y empezó a sudar profusamente.

 

  • Bueno…los dejo, tengo una llamada importante que tengo que atender…

 

Justo en el momento en que el Licenciado Díaz abrió y se disponía a salir del cuarto de interrogatorios, apareció por la puerta la figura del Procurador, quien venía a su vez acompañado de varios agentes fuertemente armados.

 

  • Buenas tardes Licenciado Bassant – dijo en tono nervioso el Licenciado Díaz- no lo esperábamos…pero ya se cumplió con la instrucción que me dio…de hecho me dirigía a mi oficina a preparar todo.

 

  • Muy bien Licenciado Díaz, muy bien, sin embargo debe saber que a mi me gusta un poco la improvisación y cuando usted me llamó ya me encontraba cerca de aquí ¿Para que perder el tiempo ante algo tan importante?

 

  • Si señor, tiene usted razón. – contestó el Licenciado Díaz, ya sin alzar la cabeza y presintiendo lo que estaba ya por venir-.

 

  • Pues bien Licenciado Díaz, le comunico que a partir de este momento lo remuevo definitivamente del cargo. Además le informo que traigo conmigo una orden de aprehensión en contra suya girada por el Juez Décimo Sexto de lo Penal, por su presunta responsabilidad en la comisión de los delitos de homicidio calificado, cohecho, tráfico de influencias y otros que se encuentran especificados en la misma, así que desde este momento queda usted detenido, teniendo todos los derechos que la ley le otorga para estos casos, por lo que si usted gusta, puede llamar a su abogado, le suplico que me dé su identificación, su placa, su arma de cargo y que acompañe a los agentes que vienen conmigo, lo siento Licenciado Díaz, esto es así, quien con fuego juega, corre el riesgo de quemarse las manos y tarde o temprano la vida se cobra de una u otra forma, al final de las cuentas nadie queda impune.

 

El Licenciado Díaz, visiblemente afectado y destrozado ya emocionalmente, hizo lo que la había solicitado el Procurador y partió acompañado de los agentes, le esperaba un largo proceso penal y más aun, una larga estadía en la cárcel, eso si lograba permanecer con vida, pues sus cómplices seguramente verían la manera de eliminarlo.

 

Lázaro, miró a Emanuel con una expresión mezcla de asombro y de interrogación, pues las cosas no se estaban desenvolviendo como el esperaba.

 

En seguida, el Procurador mandó llamar al que sería el nuevo Director de la AFI y procedieron a tomar la declaración de Lázaro en los términos pactados, en la que éste dijo todo lo que sabía, la maquinaria ya no podía ser detenida.

 

Lázaro, solo acertó a apretar fuertemente entre sus manos el librito que Emanuel horas antes le había regalado y que tomó de su librero antes de ser apresado y detenido.

 

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