El Centro Sexual – Alfredo De Sanjuan

Hablar del correcto funcionamiento sexual en el hombre es importante, ya que éste al igual que los otros centros (intelectual, emocional, motor-instintivo), tiene un papel fundamental en el equilibrio humano.

 

Para tratar este punto con objetividad, es necesario verlo desde los aspectos, a los que llamaremos objetivos en los que se divide el funcionamiento del centro sexual, biológico o físico (objetivo 1) y psicológico (objetivo 2), ya que éste último es que nos separa de las demás especies sexuadas en el planeta tierra, sean mamíferos o no.

 

La definición de sexo (sexus en latín) quiere decir dividido o separado en dos. Dos son los individuos que se requieren en casi todas las especies vivientes. Una hembra y un macho cuya unión es imprescindible para generar una nueva vida, aunque además del reproductivo juegue otro papel, quizá más importante.

 

La sexualidad, entonces, además de necesaria para la conservación del hombre y su crecimiento interno, tiene como finalidad biológica fundamental la conservación de la especie, ya que los humanos nos reproducimos sexualmente.

 

A diferencia de los demás animales, el impulso sexual en el hombre es dominable hasta cierto punto. Su control se encuentra en el cortex (corteza) cerebral.

 

A lo largo de la historia, se ha visto que es posible vivir sin tener actividad sexual, e incluso esta abstinencia es vista como una virtud en ciertas religiones.

 

Sin embargo, al igual que en cualquier otro animal de reproducción sexual, la abstinencia no puede ser considerada como natural, pues el hombre o mujer, requieren para lograr un equilibrio interno, de la actividad sexual. Por tanto, es imposible e inevitable que una persona biológicamente bien conformada, contenga su instinto sexual.

 

La sexualidad ha desarrollado en la falsa personalidad, nuestra mirada seductora, nuestras tácticas para coquetear, nuestra fisiología cerebral, necesaria para el enamoramiento, en pocas palabras y visto desde el punto de vista neurofisiológico, a lo largo del devenir histórico del ser humano, se han ido tejiendo redes neuronales que envuelven la sexualidad humana, que van desde lo más elemental hasta las desviaciones sexuales ya por todos conocidas, que nada tienen que ver con el correcto desarrollo sexual del hombre o de la mujer y que han creado una serie de mentiras, difíciles de derrotar por la vasta publicidad que tienen, por su aceptación por parte de la gente y que se separan por completo de la función natural que el sexo tiene en el ser humano.

 

Los seres humanos tenemos una naturaleza en común, un conjunto de tendencias inconscientes que están inscritas en nuestro código genético y nosotros no somos conscientes de esas predisposiciones, pero ellas siguen motivando nuestras acciones.

 

Nuestro material genético no ha variado significativamente desde que el Homo sapiens sapiens ha dominado el planeta y se transmite de generación en generación a través de los tiempos. En ese código genético esta programado nuestro cuerpo con todos sus órganos y por supuesto nuestro cerebro.

 

Por esto las actitudes relacionadas con el sexo, son producto de las diversas culturas que han existido y que se manifiestan en nosotros como atracción, deseo, celos y competencia, es decir, la gran mayoría son adquiridas, ya que las menos, le pertenecen a las funciones instintivas del hombre.

 

Esta es la razón por la cual, los humanos nos comportamos de manera semejante en las cosas relacionadas con el sexo, a pesar de las grandes diferencias culturales que existen.

 

Hablar objetivamente del correcto funcionamiento sexual del hombre y de la mujer, es hablar de la normalidad, es decir, de conductas sexuales normales, de la unión del sexo masculino con el sexo femenino, ya que fuera de ésta, (no obstante los argumentos de aquellos que defienden las “excentricidades sexuales”, han difundido para tratar de justificarlas, con las falsas banderas del “amor” y de la “libertad sexual o “libre preferencia sexual”, salvo casos muy aislados de deformaciones fisiológicas o males congénitos), toda actividad sexual es y debe ser considerada anormal, antinatural, fuera de los parámetros que como especie tenemos y por completo ajenos a su finalidad biológica: la perpetuación de la especie.

 

En el objetivo 1 tenemos dos aspectos: El Sexo Normal, en el que los órganos genitales tanto del hombre como de la mujer funcionan correctamente, es decir, no existe impedimento alguno para el coito y en su caso, y no necesariamente como fin, para la reproducción, la preservación de la especie y en el que la actividad sexual es y debe ser totalmente heterosexual. El otro que se denomina Infrasexo, es decir, por abajo del Sexo Normal, y es aquel en el que existe algún tipo de malformación biológica o fisiológica, interna o externa, que no permiten el correcto funcionamiento de los órganos genitales para el coito y en su caso, para la reproducción humana, aunque las preferencias sexuales de quienes la padecen, sean heterosexuales. Véase gráfica 1.

centro sexual 1

 

En el objetivo 2, se encuentra el aspecto psicológico, tenemos que los movimientos se dan desde tres aspectos: El Suprasexo (Por arriba del Sexo Normal), el Sexo Normal y el Infrasexo (Por abajo del Sexo Normal).

 

El primero de ellos, supone la actividad sexual de un hombre o una mujer, con un profundo conocimiento de sí mismo, tanto en el aspecto meramente biológico, fisiológico como en el psicológico, en el que a través de constantes esfuerzos deliberados ha logrado llegar al estado de recuerdo de sí, en el que la esencia ha logrado ser la fuerza activa por periodos de tiempo prolongados, la falsa personalidad es la fuerza pasiva y el desarrollo de la conciencia, la fuerza neutralizante, en el que la relación no es inducida por estímulos externos, es conducida por la voluntad de la esencia, en hermandad psicológica, en presente absoluto, en el que la esencia en su unidad, es consciente de estar habitando una forma de vida animal (homo sapiens sapiens) que es bipolar sexualmente, que para su equilibrio interno requiere del correcto funcionamiento y cumplimiento de sus funciones biológicas, en el que como consecuencia de una correcta canalización hidrógena en la octava de las impresiones, se nutre como esencia incrementando con ello su nivel vibratorio, dado lo sutil de los hidrógenos con los que trabaja el centro sexual (H 12), logrando hacerlos más sutiles aun, al nivel del hidrógeno de la esencia (H 6).

 

En otras palabras, las sensaciones sexuales se transforman en sensaciones místicas que nutren de forma directa a lo que somos como esencias, las hacen crecer en frecuencia vibratoria como parte del proceso del proceso de evolución espiritual.

 

El Sexo Normal que es el común denominador de la gente, es aquel producto de los estímulos adecuados, en presente absoluto o no, con movimiento de excitación instintivo adecuado, debido a la acumulación de H 12, en un tiempo ideal y correcto, no siendo únicamente la finalidad de éste, la de la perpetuación de la especie, sino también la de la obtención del placer sexual que radica en la mente motora, sin embargo, en la mayoría de los casos, este tipo de sexo no se da en presente absoluto, sino que es predominante la falsa personalidad, por lo que podemos afirmar, desde el punto de vista del desarrollo espiritual del hombre como el “cumplimiento de los fines naturales del hombre” pero como un tremendo desperdicio de energía de alta calidad.

 

El Sexo Normal, puede o no conducir a la reproducción de la especie. En cuanto al goce sexual, por sí mismo, desde el punto de vista biológico, fisiológico y psicológico, es un goce legítimo del Homo sapiens sapiens, es algo completamente natural. Quienes consideran el goce sexual como un pecado, quienes lo califican con algún tabú, o quienes tienen la tendencia a considerarlo motivo de vergüenza, disimulo, etc., están totalmente equivocados. De ninguna manera debe ser despreciado o subestimado, o calificado como algo sucio y despreciable.

 

Por su parte, el Infrasexo, no es otra cosa que una gran cantidad de ideas o prácticas sexuales en el orden de lo obsesivo, en el grado de la demencia, que impiden que la energía llegue al H 12. Esto es común en los casos de inversión sexual, (Homosexualismo, Lesbianismo, Bisexualismo), depravación dogmática religiosa, que consideran a la castidad  como una virtud o incluso aquellas en las que se tacha a la actividad sexual como algo pecaminoso, pues es evidente que una persona que lucha contra las funciones naturales del cuerpo físico, inevitablemente caerá en conflictos psicológicos severos, en cierta forma son grados de demencia, lo que hace prácticamente imposible su desarrollo de conciencia.

 

Cabe aclarar aquí que la demencia desde el punto de vista del Trabajo, se considera como una serie de concepciones psicológicamente equivocadas y carentes de fundamento, en las que una o varias personas sustentan sus creencias, mismas que son a su vez la base de su sistema ideológico y que en casos extremos, pueden ser extremadamente peligrosas, en resumen, entiéndase aquí por demencia, aquel estado obsesivo que hace que una persona no esté en aptitud psicológica para desarrollar conciencia, en grado sumo de identificación con lo que se encuentra en su falsa personalidad.

 

Además la energía sexual H 12, también se presenta y es una ley, ante la búsqueda de lo esotérico y lo místico, ya que sólo a través de esta búsqueda es como se puede canalizar H 12, a la esencia, para producir ya no sólo sensaciones sexuales, sino sensaciones místicas, es decir, aquellas que solo se presentan en el espíritu.

Sin embargo, en la mecanicidad es común que la sexualidad humana, se vea afectada por un incorrecto funcionamiento de los centros, siendo infectado por los otros, al respecto Gurdjieff dice:

 

«Pero como consecuencia del trabajo equivocado de los centros, a menudo sucede que el centro sexual entra en contacto con la parte negativa del centro emocional o del centro instintivo. De ahí que ciertos estímulos particulares, o aun cualquier estímulo del centro sexual, pueden evocar sentimientos desagradables, sensaciones desagradables. Las personas que experimentan tales sensaciones o tales sentimientos, suscitados en ellas por las ideas o imaginaciones ligadas al sexo, llegan a considerarlos como pruebas de virtud o como algo original; de hecho, estas personas simplemente son enfermas.»

centro sexual 2

 

El anterior diagrama nos permite ver con claridad, el aspecto psicológico de la mente sexual, así como todo lo explicado con antelación.

 

Por otra parte, la liga del Suprasexo con el amor consciente es una ley, no puede existir Suprasexo si no existe Amor Consciente y el Amor Consciente, ojo, no es exclusivo de las parejas, ya que el estado de amor consciente es amar a todo y todas las cosas de forma simultánea.

 

Esto puede ocurrir en circunstancias de hermandad psicológica, la cual puede ser vista como un estado en el que dos esencias que viven en dos cuerpos distintos, tienen un nivel vibratorio similar y conocen cual es la razón de su paso por este planeta, que ven las cosas desde el punto de vista objetivo, y que aunque las condiciones exteriores que le atañen a cada uno de los cuerpos en los que habitan, les puedan resultar adversas, la conexión entre dichas esencias permanece intacta. Algunas veces, esa hermandad psicológica se da entre personas de sexos opuestos y es factible que se consume en unión física de dichos cuerpos en atención a sus funciones netamente biológicas, como lo es entre otras, la sexual, al percatarse dicha esencia de la excreción de feromonas de los cuerpos que se encuentran atraídos por esa cuestión, además de la cuestión estética que influye para que dicha secreción hormonal se origine.

 

Para este caso en particular, no es necesario que las dos personas se encuentren en estado de amor consciente, pero si es menester que por lo menos una de ellas se encuentre en ese estado, es en cualquiera de los dos casos mencionados que puede presentarse lo que podemos denominar relación sexual objetiva*.

 

*Paréntesis obligado. Subrayo la palabra objetiva, porque es importante que se entienda con claridad lo que ello significa, pues en este tipo de relaciones, OJO, NO HAY EMOCIONES DE BAJA CALIDAD, LO QUE EXISTEN SON SENSACIONES, es decir, NO EXISTE LA PALABRA COMPROMISO, es un acto libre en esencia y debido a la esencia, es voluntario y no es provocado por eventos de la vida exterior, sino que proviene de un convencimiento pleno de lo que somos y para lo que estamos en este planeta, como dije no hay compromisos que se originen en un falso amor mecánico, existe en frecuencia vibratoria una conexión entre esencias que se llama AMOR CONSCIENTE y la relación sexual objetiva, esta es solo una de las variantes de la hermandad psicológica, pues existen otras que se dan en otros niveles, entre personas con cuerpo físico de sexos opuestos en los que no necesariamente se da ese evento o en cuerpos físicos de sexos iguales en las que no es admisible por cuestiones de índole lógico y natural un contacto sexual, recordemos que la esencia es una unidad, y al ser una unidad, no tiene sexo, quien lo tiene es el mamífero y es una función del mismo y de forma consciente permite que el cuerpo físico las lleve a cabo con otro tipo de connotación, la del desarrollo de la esencia misma, a través de ese contacto físico y que no implican para nada una relación de pareja preexistente.

 

Por otro lado, el Suprasexo no solo se da en una relación sexual, sino que también puede ser consecuencia de un prolongado y arduo trabajo interior, en el que derivado de una excitación hacia el crecimiento interior y la búsqueda de un conocimiento que contribuya hacia éste, se logren tener sensaciones sexuales, con posibilidades de llegar a la sensación mística.

 

Por ello, muchas culturas ancestrales como la hindú por ejemplo, le daban una importancia suprema a la cuestión sexual, ya que lo consideraban como el conducto adecuado y simplificado, para lograr estados de superiores de conciencia, en donde los placeres físicos, pasaban a segundo término.

 

Esa información sin duda, se encuentra contenida en el Cuarto Camino, quedando perfectamente clarificado en éste, la importancia de la mente sexual en el desarrollo de la conciencia humana.

 

Alfredo De Sanjuan
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  1. Jeremy Indra

    Muchas Gracias, Excelente Artículo!!!

    Me quedó muy claro todo, estoy en proceso de aprendizaje del Cuarto Camino, y comparto muchas ideas, las entiendo y las defiendo a consciencia.

    Me gustaría saber, ¿Cual es su pensamiento y las perspectivas que de el derivan respecto al futuro del proceso de imposición a nivel global de la ideología de Género (donde se pretende normalizar las desviaciones sexuales como si fuesen naturales)?

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