LA LUCHA REAL. EL TRABAJO SOBRE SÍ EN CADA MOMENTO DE LA VIDA COTIDIANA. (frag. “La Realidad del Ser” Jeanne De Salzmann).

 

Cuarto CaminoContrariando la mecanicidad. Uno debería pensar seriamente antes de decidirse a trabajar sobre sí mismo con la meta definida de llegar a ser consciente y de desarrollar una relación con los centros superiores. Ese trabajo no admite ninguna componenda y exige una fuerte disciplina. ES NECESARIO ESTAR DISPUESTO A OBEDECER LAS LEYES.
Puedo estudiar el sistema de las ideas, pero si no me doy cuenta de mi mecanicidad y de mi impotencia, esto no me llevará lejos. Las condiciones pueden cambiar y puedo perder toda posibilidad. El pensamiento no debe permanecer perezoso. Hay que comprender la necesidad de introducir los principios del trabajo en mi vida personal. No podemos aceptar que una parte de nosotros mismos piense falsamente y al mismo tiempo esperar que otra parte vaya a pensar correctamente.
UNO NECESITA VIVIR LA ENSEÑANZA CON TODAS LAS PARTES DE SÍ MISMO.
ES ABSOLUTAMENTE NECESARIO TENER UNA SENSACIÓN CONTINUA, UNA RELACIÓN CONSTANTE ENTRE EL PENSAMIENTO Y EL CUERPO. De otra manera, estoy tomado por el automatismo. La relación de la cabeza y el cuerpo depende de una atención voluntaria, activa. Cuando la relación es fuerte, hay una corriente de energía superior que pasa por la cabeza.
La atención debe ser mantenida voluntariamente sobre la relación entre las energías de los centros. Uno ve que es necesario que nuestros centros estén de acuerdo y, para hacer cualquier cosa juntos, deben someterse a un amo común. Pero les es difícil ponerse de acuerdo, porque si hubiera un amo ya no les sería posible hacer lo que quisieran.
Sin embargo, cuando no hay amo no hay alma…; ni alma ni voluntad.
Para que la relación no se pierda, necesito mantener todo el tiempo un estado recogido. Debo aprender a contrariar mi subjetividad en la vida cotidiana; por ejemplo, contrariar mis hábitos. Lo que habitualmente tomo con la mano derecha, lo tomo con la izquierda. Al ir a la mesa, me siento de una manera desacostumbrada. Todo el tiempo me contrarío. Pienso en esto a menudo durante el día, recordando que quiero mantener mi atención, no perderla. Quiero conservarla en mí, para mí, conscientemente. Lo importante en nuestro trabajo es la lucha interior. Sin esto, el tiempo pasará sin que aparezca ningún cambio.
UNO DEBE APRENDER A NO IDENTIFICARSE INTERIORMENTE Y A REPRESENTAR UN PAPEL EXTERIORMENTE. Uno ayuda a lo otro. Mientras lo hago, no me identifico con nada. Sin ser fuerte en lo exterior es imposible ser fuerte en lo interior. Sin ser fuerte en lo interior, no es posible ser fuerte en lo exterior. La lucha debe ser real. Cuanto más difícil, más vale.
Para representar un papel hay que estar presente a lo que sucede a mi alrededor y al mismo tiempo a lo que pasa en mí. Dos clases de acontecimientos, dos vidas, una en la otra, de orden diferente. La manera de vivir ambas testimonia el poder de ser. Mientras no se pueda representar su papel de esa manera, habrá intentos, impulsos, momentos más intensos, pero no habrá poder. ES COMO UNA ESPECIE DE CRUZ SOBRE LA QUE HAY QUE CLAVARSE PARA PODER ESTAR ATENTO SIN DESCANSO, UN MOLDE RÍGIDO QUE CONSTITUYE MI LÍMITE. Soy consciente de este límite, lo reconozco. Puedo entonces ser lo que soy. Sin el límite de ese papel no es posible ninguna concentración de fuerzas. De esa manera, mi vida exterior se vuelve como un rito, un servicio, para mi vida interior.
EL SUFRIMIENTO VOLUNTARIO ES EL ÚNICO PRINCIPIO ACTIVO EN NOSOTROS QUE PUEDE SER CONVERTIDO EN SENTIMIENTO SUPERIOR. ESTO ES NECESARIO PARA LA CREACIÓN DEL SEGUNDO CUERPO. En la lucha entre dos octavas, el cuerpo debe rechazar su automatismo para someterse a la acción de una fuerza más alta. CON EL ESFUERZO DE SEGUIR PERMANECIENDO, LA ENERGÍA CRECE Y LLEGA A TENER UNA FUERZA ACTIVA QUE LLEVA LA FUERZA PASIVA A OBEDECER. Esa energía debe ser mantenida ante todas las situaciones de la vida. Es necesario llevarse hasta un cierto estado de Presencia una y otra vez, hacer un esfuerzo consciente una y otra vez, hasta que se forme algo que tiene su propia vida. Luego eso será indestructible.
Trabajamos para el mañana, para el futuro. SUFRIMOS CONSCIENTEMENTE HOY PARA CONOCER MAÑANA LA DICHA VERDADERA.

(frag. “La Realidad del Ser” Jeanne De Salzmann)
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