La Tradición Primordial – Ernesto Ocampo

La Tradición Primordial – Ernesto Ocampo

La Tradición Primordial gestada por el Hombre Despierto para su propio recuerdo y enseñanza, inserto en el desarrollo temporal de la cultura humana, sufrió, como todo lo existente, una lenta aunque continua fragmentación, seguida de dolosas interpretaciones de sus textos, símbolos y doctrinas.

Y así se cumplió la ley que señala que todo lo que está expuesto al devenir temporal se corrompe y es entregado al mundo contingente y aleatorio de los sueños.

No obstante hay un núcleo de enseñanzas verdaderas provenientes de la Tradición Primordial que se ha conservado en algunas tarikas sufis de Asia Central y de Turquía. Como decía Gurdjieff, la teoría está en Egipto, la filosofía en la India, y la práctica en Asia Central.

De este modo el Hombre se ha asegurado su despertar, señalizando los distintos modos de despertarSe, habida cuenta del proceso degenerativo que Él sabía se produciría por el mero transcurso de Heropás.

El Cuarto Camino es una expresión adaptada al mundo occidental de las enseñanzas del sufismo, cuyo origen no podía ser abiertamente declarado al momento de ser presentadas por Gurdjieff en Rusia, ya que el Imperio Ruso estaba bajo la dirección espiritual y temporal del cristianismo ortodoxo.

En su libro “El heraldo del bien que vendrá”, el Maestro de Danzas dice abiertamente que todo lo que él aprendió acerca del subconsciente humano, sede de la conciencia moral objetiva, le fue transmitido en un monasterio derviche de Asia Central. Por “monasterio derviche” debe entenderse una tekia de una tarika sufi.

Estamos en el mundo de los 96 órdenes de leyes, es decir el lugar donde la realidad es vista al revés. Para salir de ese estado hay que contar con un anhelo profundo y con la intuición de que nada de lo que se vive es real, y que todo será barrido por una muerte que no se entiende. Si este sentimiento conmueve al hombre en su más íntimo ser, es posible que pase al nivel gobernado por 48 órdenes de leyes. Y allí se dará cuenta de que solo no puede hacer nada. Entonces, si la brújula de su corazón no está arruinada, buscará un Camino y un Guía.

La dificultad en este punto es encontrar un camino legítimo y un guía autorizado, es decir una vía y un maestro conectados en forma directa o indirecta con los representantes de la Tradición Primordial, a los que Gurdjieff llamaba “el círculo consciente de la humanidad”.

Si este hito ha sido sorteado con fortuna, en adelante el buscador deberá realizar superesfuerzos conscientes y sacrificios voluntarios para alcanzar su meta. Y la meta es: DESPERTAR.

 

Ernesto Ocampo

 

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